La membresía, segunda parte

En el último post, escribí sobre la relación entre los miembros, especialmente con las interesantes implicaciones de ser una organización P2P, sin figuras de autoridad. Pero nunca llegué a hablar sobre como definir la misma membresía.

En un cierto sentido, es casi inútil definir la membresía, porque cada cooperativa plataforma va a tener que iniciar el proceso de nuevo con sus propias necesidades y expectativas. Aún así, vale la pena ofrecer unas ideas, aunque sólo sirvan para iniciar conversaciones en otros grupos.

Una parte fundamental del cooperativismo es algo que se llama patrocinio. Esta es la parte del presupuesto que, si fuera a una sola persona o a un pequeño grupo de personas, se llamaría ganancia. Es el excedente que sobra cuándo los proveedores y trabajadores han sido remuneradas completamente. Cuando uno paga al fondo de patrocinio, es la manera de reconocer el trabajo de los compañeros. Cuándo uno recibe el pago de patrocinio, es la manera de los compañeros de decir que quieren que salga adelante. Típicamente, las cooperativas lo distribuyen anualmente, pero no lo tienen que hacer. Puede darse cuando un cooperativa decida.

Esto qué tiene que ver con la membresía? Bueno, por definición, los miembros son los que reciben patrocinio. En un cooperativa de trabajdores convencional dónde la gente llega a trabajar los cinco días de la semana, esto no require más comentario. En una cooperativa distribuida, sin embargo, dónde los miembros se ven rara vece, quizás nunca, esto podría ser problematico si un miembro pasara meses o años sin hacer trabajo. Podría seguir recibiendo patrocinio sin hacer nigúna contribución para nada. En una estructura P2P, no habría recurso después del hecho. El problema sólo se puede abordar antes de que occura, y de tal manera que todos tengan una incentiva activa a apoyar a todos los demás.

Podríamos lidiar con esto usando la puntación de reputación, pero la puntación de reputación se debe usar específicamente para encapsular la verdadera calidad del trabajo hecho, no para usarse como una medida disciplinaria. Podríamos hacerles un boicot por no enviarle más trabajo, pero el problema entero es que ya está haciendo trabajo insuficiente. No tenemos la opción de tratar de obligarle a tomar trabajo. Podríamos intentar despedirle, pero puedo asegurarles que sería un proceso largo y difícil.

Mucho mejor usar un sistema de incentivas que un sistema de desincentivas. Mi idea es ésta: distribuir el patrocinio inmediatamente, pero sólo a los trabajadores que han pagado al fondo de patrocinio en los últimos 90 días. (Noventa es un número arbitrario; podría ser 30, 365, o lo que sea.)

Por ejemplo: el miembro A hace un trabajo para un cliente, y se le paga. Los miembros B, C, y D reciben un pequeño pero bien acogido pago de patrocinio. El member E no recibe ese pago, porque él no ha pagado al fondo de patrocinio desde hace cuatro meses. Regresar al proceso no es difícil–todo lo que tiene que hacer es tomar un trabajo que paga al fondo, y volverá a recibir el patrocinio de nuevo, durante los próximos 90 días. Si la mayoría de los miembros de la cooperativa están trabajando regularmente, también recibirán patrocinio regularmente. Les conviene que los otros benficien. La reciprocidad, aunque sea indirecta, es integral a la estructura de la cooperativa.

Se podría hacer algo similar con los votos: para participar en un voto, uno tendría que haber participado en un mínimo de tres de los últimos cinco votos. Restaurar el voto a los miembros caducados se podría hacer votando “presente” para tres de cinco votos, o algo así.

Estas ideas hacen de la membresía más una actividad que una condición. Habría que optar por participar continuamente. Así que, así defino la membresía: los que han optado por participar (recientemente).

One thought on “La membresía, segunda parte

Comments are closed.