La membresía, primera parte

La membresía de una cooperativa plataforma es una cuestión interesante. Por un lado, parece que las barreras de entrada deben ser bien bajas, porque eso es democrático y abierto, que es un valor cooperativo. Por otro lado, las barreras de entrada deben ser bastante altas, porque se trata de un sitio de trabajo, y le conviene a cada trabajador que todos los demás trabajadores sean capaces de trabajo de alta calidad.

Si los clientes también son miembros (aún con distintos derechos y responsabilidades), esa es otra complicación. La razón por tener presente a los clientes sería para el apoyo mútuo y para aumentar tanto la calidad como la cantidad del trabajo.

Y hay un todavía otra complicación si la cooperativa es plenamente distribuida y P2P (compartida entre pares). Si nadie es capaz de imponer las normas de calidad después del hecho–porque nadie tiene esa autoridad institucional–la única forma de imponer las normas de calidad es con la puntación de reputación. Si los clientes y hasta otros trabajadores son atraídos a trabajadores con mejor puntación de reputación, eso quiere decir que cada trabajador responde a sí mismo/a por hacer el mejor trabajo posible, para aumentar su reputación. (A propósito, debe haber multiples formas de mejorar la puntación de reputación, o los nuevos trabajadores nunca tendrán la oportunidad de alcanzar. Tal vez vincular lo que se cobra a la puntación crearía una incentiva a los clientes a investigar todas las opciones. Pero eso es otro tema.)

Usar la puntación de reputación significa que una cooperativa plataforma es equitativa, pero no estrictamente igualitaria. Ni el trabajo ni el pago serán iguales entre los trabajadores. Tampoco se puede asumir que cualquier trabajador pueda reemplazar a cualquier otro en términos de calidad o especialización. Sin embargo, a la hora de tomar decisiones sobre la misma cooperativa y como funciona, la política tradicional de un miembro, un voto se mantendrá.

Pero hay todavía más que considerar. El mejor modelo que tenemos de organizaciones P2P son los muchos proyectos que se auto-organizan para producir el software de código abierto. La mayoría del software de código abierto es producido por voluntarios, pero aparte de eso, hay muchísimos paralelismos, el mayor de los cuales es que la reputación se gana haciendo el mejor trabajo. Su trabajo es disponible al público, así que la calidad del software de código abierto sigue aumentando de manera continua. Pero eso no quiere decir que esté tranquilo dentro de los proyectos o entre los proyectos. Puede haber discusiones acérrimas dentro de la comunidad. Si no se pueden resolver, el lado con menos personas puede separarse del grupo en lo que se conoce como un “fork”. Tienen el código (por ser abierto, disponible a todos), pero no tienen tanta gente para desrrollarlo. Esto es riesgoso para ambos lados, porque mientras la mayoría de los forks acaban en fracaso, los que sí logran el éxito típicamente eclipsan el proyecto original.

Menciono esto porque lo mismo podría ocurrir en una cooperativa plataforma. La posibilidad siempre existe, porque sin ninguna autoridad central que les obligue a quedar a los miembros, los miembros son libres a salir. La forma de mitigar este riesgo es en que los miembros consideren sus propias acciones a la luz del bien de la organización entera, porque si no lo hacen, puede que los otros miembros no reciproquen. En vez de preguntar lo que puede hacer la cooperativa por ellos, los miembros necesitan preguntarse lo que pueden hacer por la cooperative–y no una vez o dos, sino diariamente.

Así que, hay una interesante tensión. En un cierto sentido, los trabajadores compiten entre sí para ganar puntación de reputación (y trabajo). A la vez, no le conviene a nadie que el equilibrio se incline excesivamente a ningún lado, y mucho menos que parezca que haya un sesgo en el sistema, porque trabajadores descontentos siempre tienen un recurso disponible.

Seguiremos con este tema en el próximo post.

3 thoughts on “La membresía, primera parte

  1. @steve La definición de "par" es más complejo cuando hablamos de personas en lugar de ordenadores. Si lo intentas pensar como identidad en el sentido más duro, o en términos de equipotencia, entonces solo puedes pensar de redes p2p humanas desde la pura abstracción. Desde el punto de vista de una plataforma cooperativa tal vez lo que puede definir más la membresía es la mera incorporación a la red; o mejor dicho, en qué condiciones puedes estar incorporado a esa red p2p para que se te pueda considerar un par. Traté este tema en este post: http://p2porganization.net/2015/08/25/que-es-una-organizacion-p2p/

    También es relevante, me parece, este tema:

    "En este sentido, y en un marco no supuestamente frio y racional sino abiertamente cálido y afectivo, serán más importante las formas de las relaciones sociales, que sus contenidos. Esas formas serán el protocolo de la red, y los contenidos, lo que se transmitan en ella."

    Tal vez me tocará completar este tema de la definición de par, y tu post me da ideas de por dónde sería interesante. He pensado por otro lado que mis reflexiones te pueden ayudar también. En este sentido, creo que el protocolo de la red p2p determina enormemente la definición efectiva de par en una red determinada.    

  2. @antonio Me parece que ser par en una red es algo bien abierto. Si hubiera una oragnización que se manejaba en GNU social, cualquier persona que usa GNU social potencialmente podría ser un par en esa organización. Para definir la misma organización, habría que definir los roles y quienes los juega. ¿De eso hablas cuando dices "las formas de las relaciones sociales"?

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